Plaza de la Independencia
Su nombre evoca la gesta antifrancesa, de geometría irregular, en la que confluyen diversos callejones que empalman con las dos vías importantes.Rodeada de viviendas soportadas, algunas con doble galería de madera, postes de madera formando un conjunto antiguo. También se halla en ella la Torre separada de la Iglesia (torre vigía) y la casa parroquial.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
La fecha de inicio de las obras podría datarse sobre el 1755 y se sabe que se aprovecharon materiales de la ermita que por aquel entonces se encontraba en ruínas. El día 8 de Junio de 1762 el obispo D. Pedro Gómez de la Torre certifica que la iglesia está concluida.Tanto la iglesia como el atrio podían considerarse como cementerio ya que era terreno sagrado. Los maestros de obras fueron Francisco y José de Leincera ( o Inzeira) vecinos de Barrado que construyen la iglesia, el retablo y el tabernáculo.Se trata de un edificio rectangular y una sola nave, realizado en mampostería con refuerzos de sillería en las esquinas y soportales. La nave está dividida en cinco tramos con arcos de medio punto. Se cubre con bóveda de cañón con lunetas y la cabecera con una cúpula sobre pechinas con pinturas murales que representan a los cuatro evangelistas y que se ha atribuido al pintor Pedro González (finales del s. XVIII). El coro se sitúa a los pies, elevado sobre un arco rebajado.La fábrica tiene dos portadas: una en los pies y otra en el lado de la epístola las dos simples con arco de medio punto. Preside la nave principal un retablo del s. XVIII , obra articulada sobre estípites en la que se dispone una imagen de la Virgen de la Asunción y la de San Pedro, San Pablo y San Ramón Nonato todo ello presidido por una imagen del Padre Eterno, este retablo fue terminado en 1762.Tiene tres retablos más: el de San Antonio de Padua, el del Crucificado y el de la Virgen de las Candelarias.
La Torre
Se encuentra a unos pocos metros de la iglesia, tiene aires defensivos (torre-vigía), elevada con grueso mampuesto de granito de los siglos XV y XVI. Se remata con un cuerpo moderno para dar albergue al reloj y tiene adosado un pilón.
Ermita del Cristo del Amparo
Es un edificio realizado en mampostería con refuerzos de granito: una nave única, dividida en dos tramos cubiertos por una bóveda de cañón. La cabecera se cubre con una bóveda semiesférica sobre pechinas y lleva adosado un camarín cubierto igualmente con una bóveda sobre pechinas decorada con yesería barroca. La única entrada es de medio punto y se encuentra situada a los pies bajo un soportal moderno.El retablo es barroco decorado con las columnas salomónicas y decoración barroca. El retablo presenta un camarín con transparente detrás que ilumina la figura del Cristo con los rayos del Sol resaltando la belleza de la talla. El retablo acoge la imagen de Cristo Crucificado, una talla barroca perteneciente a la escuela andaluza del escultor Martínez Montañés. La imagen presenta a Cristo clavado en la cruz, tiene muestras de su calvario como son la herida producida por la lanza que le clavaron en el costado, las heridas en la cabeza producidas por la corona de espinas que porta, las heridas de las rodillas y las heridas en las manos y pies debido a los tres clavos que le mantienen clavado en la cruz. En el cuerpo se aprecia la sangre derramada por las heridas. El rostro presenta su agonía de los últimos momentos. Es una gran obra escultórica por su talla minuciosa, realista y naturalista.
Calleja de los Bueyes
Su nombre se debe a que era el paso obligado de los bueyes para ir a labrar las heredades de la margen izquierda del río atravesando el río por “el Vao”.
Esta calle muestra la arquitectura típica del pueblo, las casas con balcones de madera, las solanas de madera, el entramado de madera y adobe. Jerte fue quemado por los franceses en la Guerra de la Independencia (21 de agosto de 1809) después de la quema los vecinos del pueblo que habían huido al monte regresaron y volvieron a construir el pueblo con la arquitectura que había tenido antes del fatal acontecimiento.
Calle Principal Ramón Cepeda y Coronel Golfín
En esta calle se encuentran algunas casas blasonadas que pertenecieron a las familias influyentes en la vida socioeconómica del pueblo. Las fachadas se realizaron en mampostería o con sillares de granito. Algunas fachadas muestran arco de medio punto, escudo con orla y algún que otro dintel donde está inscrita la fecha de construcción, en el siglo XVIII. Indicio claro de que el granito no arde. Se pueden apreciar algunas de las casas que no fueron quemadas por los franceses y podemos apreciar la riqueza arquitectónica de Jerte.
Parque el Nogalón
Lugar donde se encuentra la Piscina natural para poder disfrutar de un baño en sus aguas cristalinas en la época estival. Además cuenta con parque ajardinado, zona de juegos infantiles, pista polideportiva, pabellón cubierto y un chiringuito.
Centro Reproductor de Salmónidos
Centro dedicado a la cría y observación de la trucha común para repoblar los ríos de Extremadura. También llamado piscifactoría y está abierto las 24 horas.Paraje “Las Rejollas” s/nTlf: 927 19 41 65
Centro de Interpretación de la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos
Se encuentra a la entrada de la Reserva Natural "Garganta de Los Infiernos", en él podemos encontrar maquetas y paneles sobre la fauna y la flora que hay en la Reserva Natural. Además nos facilitan información y orientan de las diferentes rutas de senderismo que podemos realizar.Tlf. 927 01 49 36Horario:Verano: Mañanas: 10,30 h. a 14,00 h. Tardes: 16,00 h. a 19,00 h.Invierno: Mañanas: 9,00 h a 13,00 h. Tardes: 15,00 h. a 18,00 h.Reserva Natural de la “GARGANTA DE LOS INFIERNOS”Superficie: 6.927,5Altitud: 2.300m. sobre el nivel del marDeclarada Reserva Natural en 1994. La Reserva está comprendida entre la vertiente noroeste de la Sierra de Tormantos, la vertiente suroeste de la Sierra de Gredos y el río Jerte. Toda la zona tiene como roca madre un gran batolito granítico originado hace 350 – 200 millones de años. Las rocas principales que encontramos son granitos y gneis. Hay que destacar la amplia red hidrográfica con abundantes saltos y cascadas. Mención especial a las marmitas gigantes, que son las grandes pozas excavadas en la roca por la erosión fluvial, destacando el paraje conocido como “Los Pilones”.Debido a su variación altitudinal encontramos las siguientes asociaciones vegetales: bosque caducifolio y de ribera, piornales serranos y pastizales alpinos.La variedad de ecosistemas existentes en la Reserva Natural propicia la abundancia y diversidad faunística. Ente ellos podemos destacar invertebrados (mariposas, ciervo volador…); peces (trucha común…); anfibios (tritones, salamandras, sapo común….); reptiles (lagarto verdinegro, culebra viperina…); aves (mirlo acuático, oropéndolas, abubillas, rapaces como milanos, ratoneros, buitres leonados, águilas reales…) y por último mamíferos (lince, gatos monteses, nutria…).
Paraje Los Pilones
Se encuentra en la Reserva Natural “Garganta de Los Infiernos”, marmitas gigantes que son grandes pozas excavadas en la roca por la erosión fluvial. Además te puedes encontrar con grandes saltos y cascadas. En el verano puedes disfrutar de sus aguas cristalinas y fresquitas dándote un baño.
Garganta de los “Papúos”
Tipo de ruta: Circular Total 10km Duración: 4horas y 30minutosDesnivel:450m Dificultad: Media – AltaEl punto de inicio de la ruta se sitúa en la Oficina Local de Turismo, a la salida de Jerte con dirección a Tornavacas y junto a la desembocadura de la garganta. Desde la oficina se sube por la calle de La Tahona, que asciende paralela a la garganta.Al poco, alrededor de unos cinco minutos, hay que desviarse a la derecha, cruzar la garganta por un pequeño puente y seguir el camino de la izquierda. Después de subir unos repechos por un tramo de pista asfaltada se coge un sendero señalizado que surge a la izquierda y que discurre paralelo a la garganta. Es este tramo de bosque de ribera. Se sigue por la senda hasta que se ésta remonta la ladera y enlaza en pocos metros con un camino más ancho que se toma hacia la izquierda. En este punto se abandona la arboleda y se asciende hasta el Puente Papúos (vado de hormigón sobre el lecho de la garganta, puesto que el puente ya no existe). A partir de aquí el recorrido transcurre por una franja muy encajonada y rocosa que forma la garganta y que supone un alto grado de dificultad debido a que hay ciertos tramos donde es preciso vadear la garganta e incluso trepar por la ladera siguiendo trochas de una pendiente considerable. Los chorreros en esta zona se suceden hasta alcanzar el Chorrero de la Ventera, salto de agua de aproximadamente veinte metros de altitud y un entorno de gran belleza. Desde este lugar se inicia el camino de vuelta, descendiendo la ladera en línea recta ( alrededor de cien metros) hasta alcanzar una senda de herradura que lleva hasta el paraje de Roza Cabecera y un poco más adelante, bajando entre bancales de castaños y robles, hasta un manantial recogido en un pilón desde el cual la senda continúa hasta llegar a una pista forestal. Descendiendo a la izquierda, por una mata de robles y tras cruzar una cancela, se llega a un cruce de caminos. Se coge el del centro y atravesando una zona de bancales de cerezos se llega a la garganta de Roza Castaños. Se cruza la garganta y se sigue la pista asfaltada, hacia la izquierda, que lleva al punto de partida de la ruta.